Textos y pretextos para leernos

Un camino de reencuentro para co-crear nuestras realidades mientras el mundo se sigue reparando.

El mundo entero está transitando por diversas catástrofes, no sólo naturales también sociales, políticas y de estructuras. La guerra, el genocidio en gaza, la crisis humanitaria y nuestro desangelado país, en el cual se ha desbordado una inconmensurable violencia con crímenes en todos los estados y municipios del país, incendios en el metro, en pipas y autobuses que transitan las diversas carreteras, asesinatos en plena luz del día que siguen sin “ser aclarados” aun siendo del gobierno actual, la ineficiencia en el sistema de salud y el abasto de medicamentos, entre una lista larga de deficiencias que afectan de manera directa a la sociedad.   

Ni qué decir, de la ciudadanía de a pie que sigue buscando a sus desaparecidas y desaparecidos las cuales también se vuelven víctimas ya que las asesinan por descubrir cosas “que no deben saberse”, todas ellas-ellos seguirán invisibilizadas en todas esas fosas clandestinas y camiones rentados. Seguirán esperando las madres, los padres y la sociedad la resolución de todos los casos que siguen sin resolverse aun y cuando fueron mediáticos en su momento. Un panorama abrumante, frustrante y con mucha indignación e impotencia.

Si bien, tenemos a un México adolorido, lastimado y frustrado, no nos quedemos en esa desesperanza, y sigamos el caminar de esas otras trincheras que se mantienen de pie con propuestas, proyectos, luchas, y acompañando a otras-otros, sumemos un granito de arena a esta caótica vivencia.

El caos nos lleva a diferentes caminos, o bien, me angustio y me paralizo, o, me arriesgo, tomo decisiones, depuro y cimento nuevos caminos. Cualquier postura es válida ya que dependerá de las circunstancias que cada uno viva, a veces se puede, a veces no, y a veces con estar es suficiente.  

De ahí que en este noveno mes del ¡2025! me emociona abrirles las puertas a este nuevo espacio de encuentro de saberes diversos, en el cual espero se identifiquen y encuentren algunas pistas para creer que es posible reconstruirnos como personas y como sociedad. Que de igual manera en la interacción nos puedan compartir sus palabras, puntos de vista, y saberes.

Siendo el propósito de este espacio el acercarles información útil y crítica del día a día que vivimos a través de mis textos, así como de otras colaboraciones que se irán sumando con el pretexto de leer-nos a través de diversas temáticas de interés para las lectoras y lectores de este espacio.

De antemano agradezco a quienes me han seguido durante algunos años y espero que puedan conectarse nuevas voces a este semillero, siempre con el compromiso de contribuir y visibilizar las condiciones de las mujeres, niñas y adolescentes. Lo cual no excluye a hombres, jóvenes, niños y diversidad desde la toma de consciencia y desde su propia problemática, mirando así a quienes se asoman a este espacio como personas totales y no fragmentadas, todes vamos en el mismo barco.

En lo que resta del año habrá que buscar anclas como decía Ernest Hemingway, para sentirnos en compañía, cobijándonos con cierta tranquilidad, fomentar la cercanía humana, reestablecer la confianza, reunirnos para disfrutarnos, acompañar, sentirnos, manifestarnos, compartir momentos buenos y no tan buenos, promover la tolerancia y la escucha activa de manera amorosa.  

Es tiempo de tomar decisiones, nada fácil, pero eso ayudará a depurar y cimentar nuevos caminos para transitar lo que resta del año. Comenzar a mirarnos, reconocernos, auscultarnos, tocar nuestros ojos, nuestros brazos, nuestra piel, nuestros labios y toda nuestra cuerpa con la idea de darle un lugar, e integrar dentro de ese cuerpo a nuestros pensamientos y nuestro espíritu sostenedor, el cual nos ayuda a navegar entre estas catástrofes naturales y sociales, y nos brinda la posibilidad de sumarnos a diferentes trincheras para aportar nuestro granito de arena en pos de un mundo mas equitativo y menos violento.   

La oscuridad nos da miedo, pero dentro de ella podemos encontrar también maravillas que con los reflectores no alcanzamos a mirar. Es momento de mirarnos en todo sentido, de dedicarnos tiempo, de reconstruirnos, de amarnos, respetarnos, replantearnos y acompañarnos en los nuevos rumbos que habremos de comenzar a construir dentro de un mundo que se está transformando. 

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