Norma G. Escamilla Barrientos.

Que alegría que estes aquí y ahora, que podamos reencontrarnos nuevamente en Voces en Conexión, en su espacio de Textos y pretextos para leer-nos. Espero que hayas tenido un tiempo de descanso, reflexión y gozo para retomar el ritmo de la vida cotidiana en este nuevo año 2026, el cual se asoma intenso e impredecible. Este año, nos invita a transformarnos y fortalecer nuestra creatividad, a reaprender la realidad de una manera más lúdica y juguetona, en el sentido de perder el miedo, y a pensarnos la vida de manera diferente. De ahí, que tal vez sea necesario hacer uso de todas nuestras habilidades sociales, herramientas aprendidas y de confían en quienes somos.
Necesitaremos una contención emocional a todo terreno, haciéndonos acompañar de nuestras amorosas redes de apoyo, para salir avante de este oleaje de vivencias que se avecinan. Tal vez sea necesario, ir fortaleciendo y abrazando los aprendizajes que en años y experiencias anteriores hemos tenido, lo cual seguramente aminorará el temor a dar nuevos pasos y tomar decisiones necesarias, es tiempo de escucharnos y clarificar aquello que queremos hacer, vivir, experimentar y avanzar hacia ello.
¿Qué podríamos necesitar para este nuevo viaje de 365 días?
De entrada, la salud mental tendría que ser parte de la canasta básica, apoyándonos de alguna de las modalidades existentes, según nuestras necesidades. Lo importante es contar con un espacio privado y un acompañamiento respetuoso, donde puedas espejear aquello que te angustia, que te conflictúa y que no te permite vivir una vida más placentera. Un acompañamiento no de recetario, sino alguno que fortalezca la posibilidad de reconocerte y conocerte mejor, a partir del cual puedas dejar de castigarte y evaluarte, en dónde no sean preguntas y respuestas mecánicas como el chatGPT, sino aquel que te dé la posibilidad de preguntarte, dudar, cuestionar y vivir con mayor humor la vida cotidiana.
Luego pensemos en la importancia de la alimentación, me parece que más allá de dietas es comer lo necesario y variado posible, procurando no saltarte los horarios de ingesta y dándote un tiempo específico para degustar tus alimentos. Es importante alimentar a nuestro cuerpo para que tenga un buen funcionamiento, y que pueda realizar todo lo que necesitamos de él. Esto ayudará al sistema digestivo a distribuir los nutrientes que requiere cada uno de tus órganos, ya que, si comes de prisa y cosa no nutritivas, solo colapsará tu sistema y se le dificultará dicha distribución, causándote indigestión, inflamación y cansancio, entre otras cosas.
Otro elemento importante es el sueño, el cual tiene la función de aminorar el estrés y reparar durante toda la noche todos tus órganos internos y corporales para que, al despertar, puedas tener todo en orden, orgánicamente hablando para iniciar el trajín de tu día. Acá, ayudará mucho considerar la higiene del sueño, hacer un ritual para antes de dormirte con calma y brindándote ese espacio, cerrando el día vivido.
Algunas acciones para conciliar el sueño reparador pueden ser: el tener relaciones sexuales satisfactorias, un masaje mutuo, arrumacos, jugueteos con tu pareja, una plática amorosa en la oscuridad, y/o solo sentir la cercanía de sus cuerpos. Si no tienes pareja por ahora, no te preocupes, la autoerotización, el masaje y el apapacho autónomo también es una opción placentera de apropiación del cuerpo. Recuerda, que antes de poder brindarle a otro cuerpo tranquilidad y satisfacción, uno comienza en su propio territorio, en su propio cuerpo, luego, ya uno puede compartir eso que podemos darnos a nosotras mismas a otros.
El cuarto elemento importante también es la actividad física, lo cual no quiere decir sudar la gota gorda en el gimnasio, intenta caminar todo lo que puedas durante el día, o asignar un tiempo para alguna actividad física que te llame la atención y/o disfrutes. Otra opción puede ser en tu casa, o en tu espacio laboral, poner la música que te guste y baila a su ritmo, incluso si es música relajante puedes mover tu cuerpo con lo que te evoque. La actividad física nos cansa, pero también nos relaja y nos da dopamina, lo cual entre sus bondades nos hace sentir mejor, ya que regula nuestra respiración y el ritmo cardiaco, así como a tener un mejor movimiento muscular.
Pues bien, espero que estos pequeños cuatro puntos te sean útiles para este nuevo inicio de año, siempre nos costará un poco volver a la rutina de despertase más temprano, de lidiar con horarios en torno a la escuela, las actividades laborales y lo que implica vivir cotidianamente. Sin embargo, me parece necesario darnos un tiempo para escucharnos, alimentarnos, descansar, repararnos y juguetear con la vida, para no salir heridos por la voracidad de nuestros tiempos, dándonos la posibilidad de abrazar los nuevos aprendizajes que también tendremos.
Norma G. Escamilla Barrientos.
Licenciada en pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM, maestría en psicoterapia psicoanalítica por el Centro Eleia, A.C., con Diplomados en Salud Mental en Situaciones de Violencia Política y Catástrofes, por la Universidad Complutense de Madrid-España; Enfermedades Depresivas en el Centro Eleia, A.C., Curso Superior «Prácticas psicoanalíticas en devenir», en la Escuela Libre de Psicoanálisis de Argentina, entre otros.



